La “fuerza de la misión”: la Situación Problema (SP) en tiempos del COVID 19.

Gerardo Mora (Escuela Normal Superior de México)

La repentina suspensión escolar puso a prueba la relación didáctica en las escuelas básicas de México. Trataremos un caso exitoso de Historia en educación secundaria.

Un caso puede ser insignificante, sobre todo si no se contaba con la infraestructura para la educación a distancia. Y la mayoría de las tareas de aprendizaje se relacionaron con la televisión, los libros de texto o actividades “repetitivas”. Y los casos exitosos son “multifactoriales”, incidiendo la familia y hasta las habilidades “invisibles” de los estudiantes.

Pero tenemos casos de fracaso, especialmente cuando los estudiantes “abandonaron” un curso.  El asunto es relevante porque no regresaremos a la normalidad escolar previa a la pandemia. Se alternará la asistencia y la mitad del curso se hará a distancia. Además, se evitará la deserción y cuidará la salud “socioemocional”. La cuestión es si estas medidas serán suficientes.

La eficacia de siete años de Consejos Técnicos Escolares es mínima, con muchos resultados “administrativos”. Y sin realimentación y apoyo no mejorarán. En efecto, los casos exitosos de aprendizaje se explican por el profesor y sus estrategias didácticas. Aclaro que esto no es poca cosa, pues algunos estudiantes “con recursos” no los aprovecharon o abusaron de la laxitud de la evaluación.

Por supuesto que muchos profesores hicieron un esfuerzo extraordinario para seguir sus cursos, que fue retribuido por sus estudiantes. En términos del profesor García Andrés (2015), los “motivaron” con un aprendizaje “activo” de la Historia, materiales atractivos -incluso “webquest”- y destacando la “relevancia” de los temas. Esto implica un diagnóstico, planificación, elaboración de materiales y enseñanza efectiva (con evidencias de aprendizaje). Tal prácticum establece una “relación didáctica” que trasciende el aula, por lo que puede continuar “a distancia” con las adecuaciones necesarias.

El profesor Dalongeville (2020) establece que los “conocimientos previos” de los estudiantes son “representaciones” o creencias que no se superan con la mera información histórica. Según Kuhn, no cambia el “paradigma” y para Carretero no hay “cambio conceptual”, menos con la difusión en redes de las “noticias falsas” (fake news) y la “posverdad”.

Se requiere cuestionar tales representaciones mediante “fuentes” (misión) y la discusión grupal, estrategia que denominó “situación-problema” (Dalongeville, 2020). En México hemos aplicado variantes sobre el mismo principio didáctico. Una mediante el libro de Historia de primaria (2014-2020), otra en escuelas secundarias contrastando fuentes y en la formación docente (https://www.cevie-dgespe.com/index.php/planes-de-estudios-2018/118).

Aunque de difícil aplicación, esta estrategia logra aprendizajes “auténticos” o “situados”, útiles al estudiante. El problema durante la pandemia fue realizar la discusión grupal, difícil en Francia – nos comenta el profesor Dalongeville- e imposible en México en la escuela pública.

El caso de éxito que encontramos -descontando los factores externos y la relación personal entre profesor y estudiantes- tiene que ver con la adecuación de la estrategia didáctica a la “educación a distancia”. En efecto, no serán suficientes las medidas escolares que no consideren la didáctica.

Por medio de la didáctica del patrimonio cultural (Santacana, 2020) y el uso de esquemas (Mora y Ortiz, 2012) nos concentramos en la “emergencia” de las representaciones y un cuestionamiento inicial en la escuela secundaria. Los “aprendizajes esperados” son una síntesis, un relato o una explicación con la información proporcionada en los esquemas. Salvo instrucciones y más información, no fue complicado elaborar las “hojas de trabajo” a distancia.

Los estudiantes que denominamos “ordenados” mejoraron sus resultados en el trabajo a distancia, a partir de la buena “relación didáctica” lograda en la escuela. Los demás cumplieron con la tarea, incluso muchos “desordenados”. Aquí fue importante la hoja de trabajo “procedimental”, tal como la planificación de las SP (https://situationsproblemes.com/).

Después de estos ejercicios se pidió una tarea final, “libre”, para evaluar el aprendizaje “auténtico”. En la escuela realizamos “museos”, “dramatizaciones” y “periódicos” como proyectos colaborativos en la que se apliquen los conocimientos en aula.

Hemos discutido con el profesor Dalongeville (Pao, Francia) la necesidad de una “investigación evaluativa” para la SP. Y recuperamos la que hace el profesor García Andrés (Burgos, España) para la “motivación” en la asignatura de Historia. Aunque en las actuales condiciones resulta más difícil la investigación educativa, por lo que habrá que analizar las evidencias disponibles.

El éxito del caso que relatamos valida la SP no por la “representatividad”, ni siquiera es una “muestra”, sino por mostrar su eficacia por lo que Dalongeville denominó la “fuerza de la misión” (comunicación personal 5/vii/2020).

En un libro de próxima aparición en francés y español, Dalongeville dedica un capítulo a la “misión” -cuestionar sus representaciones con fuentes históricas- como parte esencial de la SP. Lo que advertimos en las “tareas libres” fue un nuevo conocimiento de los estudiantes, que integraba sus aprendizajes con sus habilidades personales y valores. Este conocimiento es diferente al declarativo, es “auténtico” con efectos “metacognitivos” y hasta reconocimiento familiar. No es definitivamente su “representación inicial”, aunque por el momento no podemos asegurar que es un “cambio conceptual”.

Comparando con los cursos “normales”, este aprendizaje fue mejor por su “significatividad” o relevancia para los estudiantes. Al ser “libre” la tarea pudieron manifestar sus sentimientos con “empatía histórica”. Aquí fue donde la golondrina hizo verano gracias a la SP como estrategia, aunque no se aplicase completa, a la “fuerza de la misión”. Fue acorde con el proceso de aprendizaje desarrollado por Jerome Bruner (2015): sensibilización, confrontación (conflicto cognitivo) y reflexión (interiorización).

Concluimos que hará falta la renovación didáctica en tiempos del COVID, la SP para la Historia escolar.

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Referencias

  • Bruner, J. (2015) La educación puerta de la cultura. Machado.Dalongeville, A. (2020). Enseñar historia con Situaciones Problema. Escuela Normal Superior de México.
  • García Andrés, J. (2015). La motivación. Universidad de Burgos.
  • Mora, G. y Ortiz Paz, R. (2012). El modelo de educación histórica. Enseñanza de las ciencias sociales, 12.
  • Santacana, J. (2020). Enseñar historia con arte y cultura 1-3. Escuela Normal Superior de México.